Medidas de seguridad en la Ibero ¿serán suficientes?

23 Mar

El sismo que sacudió la Ciudad de México el pasado 20 de marzo causó daños menores.

Por Estefanía Cabrera R.

El martes 20 de marzo la Ciudad de México se paralizó por algunos instantes al vivir el terremoto más fuerte de las últimas décadas. El sismo, de una magnitud de 7,8 grados escala Richter ha sido el más fuerte desde el terremoto que sacudió a la Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985.

En su cuenta de Twitter Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México reportó a las 12:06 PM “Tenemos sismo” https://twitter.com/#!/m_ebrard/status/182166335214727168.

 A partir de ese momento, distintos medios informaron vía Twitter del sismo. Periódicos como el Milenio, Excélsior y Reforma fueron de los primeros en informar a sus seguidores de la magnitud del terremoto y reportes sobre los daños.  Asimismo, se enviaban recomendaciones y medidas de seguridad por la red social.

Afortunadamente, la población reaccionó de una manera calmada y hubo orden al desalojar edificios y otros establecimientos en la Ciudad de México. En la Universidad Iberoamericana, sin embargo, la reacción del cuerpo de seguridad fue lenta y poco eficiente. Es claro que nadie espera un sismo ni se podrá estar totalmente preparado para este tipo de acontecimientos, no obstante, es responsabilidad del personal de seguridad de la universidad guiar a los alumnos y al personal a un área segura durante un terremoto.

¿Por qué esperar más de la seguridad de la UIA? El semestre pasado se llevó a cabo un simulacro que duró aproximadamente cuarenta minutos; éste tuvo lugar en toda la universidad alrededor de las once de la mañana, una hora pico en la Ibero. Durante este simulacro, las clases que ya habían comenzado fueron interrumpidas y no se permitió que algunas otras empezaran para que tanto personal como estudiantes de la universidad se dirigieran a los distintos puntos de encuentro que se encuentran en diferentes partes de las instalaciones. La mayoría de los alumnos fueron reunidos en la explanada y el área de la fuente, mas no todos fueron informados de lo que estaba sucediendo, muchos tan sólo se dirigieron a donde el personal de seguridad pedía que se dirigieran. Mientras las aulas eran desalojadas, una estridente alarma sonaba tanto en pasillos como en áreas abiertas y había guardias de seguridad en todos los accesos de la universidad para impedir la entrada o salida de personas al campus. Algunos profesores cooperaron con la seguridad para desalojar aulas y enviaban a los alumnos a los puntos de encuentro dentro del establecimiento.

Cualquier persona esperaría que este proceso se repitiera y fuera más ágil cuando en verdad fuera necesario, sin embargo, hubo muy poca actividad por parte del personal de la Ibero para dirigir a alumnos y trabajadores a áreas más seguras. Una gran parte de las personas que estaban dentro de la universidad sintieron el temblor, por lo que las clases fueron suspendidas y tanto profesores como alumnos se dirigieron a zonas más abiertas, sin embargo, nadie fue guiado por los guardias que trabajan en la Ibero. Cuando ya todos habían salido a los puntos de encuentro, el personal de seguridad, que se caracteriza por sus chamarras verdes, pidió a los alumnos que permanecieran en esa zona hasta que fuera seguro volver a las aulas. Yo me encontraba atrás del edificio C, que es uno de los puntos con más personas en la Ibero, y en ningún momento se escuchó una alarma. Después de unos quince minutos, nos indicaron que podíamos volver a los salones, sin embargo no se vio mucha actividad por parte del cuerpo de seguridad, en realidad, la evacuación de los edificios se llevó a cabo por propia consciencia del personal y alumnos de la universidad.

Parece ser que para haber organizado simulacros tan bien llevados a cabo, el personal de seguridad de la UIA tuvo una reacción muy lenta y se podría decir que incompetente, ya que su trabajo fue mejor ejecutado por los profesores y alumnos de la universidad.

Durante los dos días siguientes, se registraron alrededor de 123 réplicas y se esperan aún más en la siguiente semana. Un ejemplo es la réplica del jueves 22 de marzo, cuando un sismo de 5,4 grados escala Richter fue registrado en la Ciudad de México, sin embargo no hubo víctimas ni grandes daños. La reacción de la comunidad de la Ibero fue lenta, y muy pocas personas percibieron el temblor, por lo que no se tomaron medidas de seguridad.

Desafortunadamente, es imposible predecir acontecimientos como el del pasado 20 de marzo, sin embargo, la prevención de accidentes es fácil si se toman las medidas necesarias en el momento adecuado.

Una respuesta to “Medidas de seguridad en la Ibero ¿serán suficientes?”

  1. Regina Santiago marzo 26, 2012 a 12:59 pm #

    Bien desarrollado. Un poco brusca la transición de la descripción del manejo de crisis en la ciudad al manejo de crisis en la Ibero. Pregúntame cómo hay que colocar los hipervínculos para que sean más amigables.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: