En Juárez, ni una muerta más

12 May

Infografía

Por: Daniela López

Durante dos años, tuve la oportunidad  en Ciudad Juarez mientras estudiaba la preparatoria en El Paso. En este tiempo, presencié el profundo problema social que vive esta ciudad. Lalo, un habitante de Juarez que ha vivido toda su vida en Ciudad Juárez y en El Paso, me sacó de mi ignorancia chilanga y me reveló lo que toda persona en Juárez sabe: “Los Zaragoza y los Fuentes son los narcos de la ciudad, los dueños de la ciudad.” “Las personas que vivimos en Juárez no somos totalmente ignorantes respecto al tema, la gente vive el peligro y ve la violencia. Yo escucho las sirenas de las patrullas todas las noche y hay veces que se escuchaban hasta disparos.” comenta Lalo. Por otra parte, la señora Elena, quien ha vivido casi toda su vida en aquella ciudad, nos cuenta que una vez saliendo de su casa vio pasar una camioneta a toda velocidad disparando contra una patrulla que le venía persiguiendo y fue testigo de cómo una bala perdida hería a un niño de primaria que esperaba el camión con su mamá. La gente no es inmune a este tipo de cosas, sin embargo nunca se llegan a enterar de todo, pues como dice Elena “es mejor no meterse en donde no se quiere o puedes salir lastimado”.

Durante 2010,  el número de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez  fue de 306.  Es la cifra más grande que se ha registrado desde que se empezó a llevar registro de los feminicidios en aquella ciudad fronteriza. Los números han ido en aumento, en especial cuando se desató la gran ola de violencia debido a la guerra contra el narco. El asesinato sistemático de mujeres, o feminicidios, es un problema que se viene arrastrando desde 1993 y que a la fecha no se ha podido resolver. Aunque al principio se le atribuían las muertes a una sola persona con un perfil sádico, hoy, debido a la gran cantidad de mujeres asesinadas, se sabe que es más de un grupo de personas el que opera para secuestrar y matar a mujeres, y que varios de ellos están bajo la protección del mismo crimen organizado.

En las últimas décadas, Ciudad Juarez ha crecido a un ritmo constante, hasta llegar a ser la cuarta ciudad más grande de México. Esto es gracias a que se aprobó el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México en 1994. Con la ubicación estratégica de esta ciudad y el tratado a su favor, muchas empresas han instalado sus maquiladoras en la ciudad fronteriza, prefiriendo la mano femenina por ser menos propensas a causar conflictos laborales y a ser una mano de obra más barata. Tan barata que un día de trabajo en las maquiladoras de Juárez equivalen a una hora de trabajo en Estados Unidos. Es por esto que aunque la taza de desempleo sea una de las más bajas en el territorio mexicano, casi la mitad de su población vive en condiciones de marginación y pobreza.

Lamentablemente, junto con el crecimiento de la industria maquiladora y el auge de la ciudad, también ha crecido considerablemente el tráfico de drogas. Al situarse en la frontera, Juárez es víctima de disputas entre cárteles para controlar el territorio y la droga que viene desde Colombia. A esto le agregamos que existe un déficit de infraestructura, no sólo de calles, sino también de policías, servicios médicos, alumbrado, paradas de autobús, por mencionar algunos. Todo esto, combinado con la pobreza de sus habitantes, crea el escenario perfecto para el auge de la violencia e impunidad del crimen organizado.

Hay muchas cifras, muchos reportajes, muchos libros. Sin embargo, la duda se mantiene ¿Por qué el crimen organizado quiere matar a las mujeres? En 1993 fueron 19 muertas reportadas, en aquella época aún no se veía el movimiento intenso de las fuerzas armadas contra el narco, ni la gran ola de violencia desatada por esta como lo vemos hoy en día, entonces ¿qué los llevó a matarlas? En 1993 el narco tenía un gran control sobre la ciudad fronteriza, y la manera en que lo daba a conocer era a través de las muertas de Juárez. “Se presentan como crímenes sin sujeto personalizado realizados sobre una víctima tampoco personalizada: una mujer, victimizándola, para reafirmar y revitalizar su capacidad de control.” (Segato, 2008), haciendo así una exhibición pública de su dominio, pues al quedar estos crímenes en la impunidad, quedaba claro quien manejaba el poder. Esto mantiene a la gente en la raya, porque esta exhibición de poder es una clara advertencia para todos aquellos que quisiesen denunciar; no sólo su denuncia no iba a proceder porque los narcos estaban muy infiltrados en la policía, sino que además sufrirían las consecuencias de sus actos.

El 2010 se cerró con 306 mujeres muertas sólo en Ciudad Juarez. Al entrar a una guerra Narco vs. Gobierno existe una necesidad de reafirmar el poder tanto del narco (asesinando a mujeres), como el gobierno (tratando de resolverlos); entre más muertas haya, más difícil será para el gobierno resolverlos. Por lo tanto, enviar fuerzas armadas y aumentar la seguridad no va a ser suficiente, puede ser una solución a corto plazo, pues reduce a los imitadores que se aprovechan del escenario para ocultar sus propios crímenes, pero la realidad está en que no se tiene control sobre el espacio público, no existen infraestructuras controladas por el orden público, es necesario recuperar estos espacios así como recuperar la confianza de la gente, brindar seguridad, fortalecer la igualdad de género y mejorar salarios para que las mujeres no tengan que trabajar esas horas extras y volverse blancos del crimen organizado. Los feminicidios no son un problema simplemente de crímenes que se salieron de control, es mucho más profundo que eso. Si se quiere resolver debemos preguntarnos dónde empezó, ir hasta sus raíces y de ahí partir para resolver cada situación, como lo son la infraestructura y la educación, para así atacar el problema desde todos sus ángulos y no solamente controlarlo, sino que también evitar que vuelva a surgir.

Actualmente, no es sólo ciudad Juarez el centro de atención debido a los asesinatos por parte del crimen organizado. Todos los estados de la república, en algún punto han captado la atención de los medios debido algún atroz homicidio, particularmente los estados con fronterizos con EUA. Sabemos que el problema del crimen organizado y de los feminicidios en ciudad Juarez es mucho más complejo de lo que se plantea en este artículo. Sin embargo, considero que las propuestas mencionadas pueden ser un punto de partida para analizar y encontrar soluciones ante este problema.

Una respuesta to “En Juárez, ni una muerta más”

  1. laurarivgue mayo 16, 2012 a 4:17 pm #

    creo que este problema fue dejado de lado quitandole importancia, es bueno saber que se retoma el tema y que alguien si le da importancia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: